San Lunes de los Abrazos Contenidos
Hoy fue uno de esos días en los que, sin aviso, se desata el infierno... Pero miento, sí hubo aviso. Es lunes y yo trabajé una hora más de lo que esperaba, tuve muchas reuniones, me duele todo porque ayer decidí ir al yoga y hace mucho que no me movía y hacer planchas es duro para los hombros y las muñecas. Estoy segura que el hijo también tuvo un día pesado - estuvo en la guardería desde temprano y al salir, su maestra me dijo que había tenido un día de: “esto es mío y sólo mío”. El camino de regreso a casa fue razonable. Siempre es razonable si yo hablo con él y eventualmente le presto un rato el teléfono para que vea televisión mientras recorremos los cinco kilómetros en el tranvía. No faltó hoy tampoco el que pasó a mi lado y me dijo: “entretenido lo tienes, ¿verdad?”, con una sonrisa a medio dibujar. Porque para eso las mamás somos el blanco perfecto: porque todo, todo, todo lo hacemos mal. Llegamos a la casa, mientras buscaba las llaves para abrir, resultó que su padre abrió la...