Dance me to the start of love
Dance me through the panic till I'm gathered safely in
Lift me like an olive branch and be my homeward dove
Dance me to the end of love
Lift me like an olive branch and be my homeward dove
Dance me to the end of love
| Zagreb, entonces |
Y lloré durante 40 minutos. Cuando paré para desayunar, me dí cuenta que no era normal. Que, por más entrañable que me haya parecido y me parezca el señor Cohen, llorar durante cuarenta minutos no era normal ni para mi, que soy de lágrima fácil.
Y comencé a sospechar algo.
Hundí mi sospecha entre el trabajo del día en el congreso, los cócteles, la visita a una cervecería croata. Al día siguiente entré a un supermercado y me topé de frente con el rack con las pruebas de embarazo. Tomé una en las manos y me dí cuenta que no podía leerlo... lo que me pareció suficiente razón para dejarla e irme a cenar y a hablar con la gente. Bebí poco. Es que no me apetecía beber.
Al día siguiente, el domingo 13 de noviembre, volé de vuelta a casa a primera hora de la mañana. Y en una tienda de la estación de tren compré una prueba de embarazo. Una cajita con dos pruebas. Hacía demasiado poco que habíamos perdido un embarazo - a principios de julio, justamente - y mi cuerpo aún no se había regulado. Por eso no me dí cuenta de que algo estaba raro. Hasta que el señor Cohen me cantó al oído que estaría bailando ahora al principio del amor.
Llegué a casa, esperé a G y cuando llegó, me hice la prueba de embarazo. Hoy, hace un año, sé que sería mamá. Y empiezo este blog para contar la historia... a veces, como hoy, con soundtrack.
-Hermosa la canción, no la conocía. Hermoso el texto. Felicidades Cinthya, un beso grande
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